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Guía Técnica del Registro de Media Tensión para Proyectos CFE

Un registro de media tensión es una bóveda subterránea, fabricada típicamente en concreto, que funciona como un punto de acceso y maniobra crítico dentro de una red de distribución eléctrica. Su propósito fundamental es alojar de forma segura empalmes, conexiones y derivaciones de cables de potencia, permitiendo a los ingenieros y técnicos realizar trabajos de mantenimiento, seccionamiento y expansión de la red de manera controlada y protegida de los elementos externos, garantizando la continuidad y fiabilidad del suministro eléctrico.

El nodo estratégico de la distribución eléctrica subterránea

Si concebimos la red de distribución como un sistema circulatorio, los cables de potencia son las arterias que transportan la energía. En esta analogía, el registro de media tensión actúa como un nodo vital que organiza y protege el flujo de energía a voltajes de 15, 25 y 35 kV. No se trata de una simple caja enterrada, sino de una cámara de maniobras diseñada con precisión para cumplir con normativas estrictas de seguridad y operación, como las especificaciones de CFE y estándares internacionales IEC e IEEE.

Dentro de estos registros, el personal técnico cualificado realiza operaciones esenciales: conecta nuevos desarrollos a la red principal, aísla tramos específicos para realizar mantenimiento sin afectar a otros usuarios y protege empalmes críticos de la humedad, la corrosión y el estrés mecánico. Sin estos puntos de acceso estratégicos, la gestión de las redes eléctricas subterráneas sería ineficiente, peligrosa y extremadamente costosa.

Vista interna de un registro de media tensión con cables y componentes instalados

Funciones vitales del registro de media tensión

Su rol trasciende el de un simple contenedor. Un registro de media tensión bien diseñado y construido cumple con funciones clave, indispensables para la estabilidad y resiliencia de la red eléctrica. Cada detalle, desde su resistencia estructural hasta los componentes que aloja, está orientado a maximizar la operatividad y minimizar los riesgos.

La principal función de un registro de media tensión es proporcionar un entorno controlado y seguro. Esto permite que componentes vitales, como empalmes y conectores, operen en condiciones óptimas, libres de estrés mecánico y de la exposición a los elementos.

Sus aplicaciones y funciones técnicas más importantes incluyen:

  • Alojamiento de empalmes y conexiones: Actúa como el punto de unión seguro entre distintos tramos de cable subterráneo, asegurando una conexión eléctrica robusta y duradera, protegida de agentes externos.
  • Derivación de circuitos: Permite crear ramificaciones desde la red principal para alimentar nuevos transformadores, desarrollos residenciales o parques industriales, optimizando la topología de la red.
  • Punto de seccionamiento: Alberga equipos que permiten a las cuadrillas "abrir" un circuito específico. Esta capacidad es fundamental para aislar fallas, realizar reparaciones o ejecutar mantenimiento, minimizando el número de usuarios afectados por una interrupción.
  • Protección física de componentes: Salvaguarda los cables y accesorios de daños mecánicos por excavaciones de terceros, tráfico vehicular pesado y vandalismo, preservando la integridad de la infraestructura.

Un diseño o instalación que no cumpla estrictamente las normativas de CFE, como la especificación CFE RMT-BT, no solo pone en riesgo la aprobación del proyecto. Compromete la seguridad del personal y la confiabilidad del suministro eléctrico a largo plazo.

Un pilar de fiabilidad y cumplimiento normativo

En México, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) establece normativas muy claras para el diseño, construcción y materiales de un registro de media tensión. Estas especificaciones se basan en décadas de experiencia operativa y en estándares internacionales como los del IEEE para garantizar la máxima fiabilidad y seguridad.

Cada aspecto está regulado: desde la resistencia del concreto y el diseño de la tapa de hierro dúctil, hasta las dimensiones internas y los sistemas de drenaje. Por ello, trabajar con proveedores que ofrecen soluciones prefabricadas certificadas por CFE-LAPEM —como los registros que integramos en los proyectos de iTepeyac— es una decisión estratégica. Esto garantiza que la infraestructura no solo operará de manera óptima, sino que cumplirá con todos los requisitos para su energización, evitando costosos retrasos y modificaciones de última hora. En resumen, el registro de media tensión es un componente fundamental para una red eléctrica moderna, resiliente y segura.

Tipos de registros según su función y construcción

No todos los registros de media tensión son iguales. Su diseño responde a necesidades específicas de la red eléctrica, a las condiciones geotécnicas del sitio y, fundamentalmente, a normativas como la CFE RMT-BT en México. Seleccionar el tipo correcto es una decisión de ingeniería que impacta directamente en la logística del proyecto, los costos de instalación y la eficiencia operativa a futuro.

Para clasificarlos, podemos agruparlos en dos categorías principales: según su método de construcción y según su función operativa dentro del sistema de distribución. Cada variante presenta ventajas y desventajas que deben ser evaluadas para determinar la solución más segura y eficiente.

Diferencias por método de construcción

El método de fabricación de un registro influye directamente en los tiempos de instalación y en el control de calidad del producto final. Las opciones se dividen en dos enfoques principales: prefabricados o construidos en sitio.

  • Registros prefabricados de concreto: Estas estructuras se fabrican en plantas especializadas bajo condiciones controladas, lo que garantiza uniformidad en la resistencia del concreto (f'c), dimensiones precisas y cumplimiento normativo. Al llegar a la obra, su instalación es rápida, reduciendo drásticamente los tiempos de obra civil. Son la solución ideal para proyectos con cronogramas ajustados, donde la estandarización para cumplir las especificaciones CFE es un requisito indispensable.

  • Registros construidos en sitio: Este método ofrece máxima flexibilidad. La estructura se arma y se cuela directamente en la zanja, permitiendo adaptaciones a geometrías de terreno complejas o a dimensiones no estándar. Sin embargo, su ejecución depende de las condiciones climáticas y de la mano de obra, lo que puede prolongar los tiempos del proyecto e introducir variables en la calidad final.

La decisión entre ambos métodos suele ser un balance entre velocidad de ejecución, costo, flexibilidad y las particularidades del terreno.

En proyectos de infraestructura crítica, los retrasos son inaceptables. Por esta razón, los registros prefabricados, al eliminar la incertidumbre del curado de concreto en sitio y las variables climáticas, se han consolidado como la opción preferente para la mayoría de las instalaciones nuevas que siguen las normativas CFE.

Clasificación por función operativa

Independientemente de su método de construcción, el diseño interno de un registro está definido por su propósito en la red. Cada uno es un nodo con una función específica en el flujo de energía.

  • Registro de paso: Es el tipo más básico. Su función es conectar tramos rectos de cable subterráneo, sirviendo como un punto de acceso para el jalado del conductor en distancias largas. Su objetivo es segmentar una instalación extensa en tramos manejables.

  • Registro de derivación (en "T"): Este registro es el punto de expansión de la red. Está diseñado para alojar los empalmes y conectores que permiten crear una ramificación desde el circuito principal, siendo clave para alimentar un nuevo transformador, un desarrollo industrial o una zona residencial sin necesidad de tender una nueva línea desde la subestación.

  • Registro de seccionamiento: Este registro funciona como un interruptor estratégico. En su interior se instalan accesorios como codos con punto de prueba o conectores seccionadores, que permiten al personal técnico "abrir" el circuito y aislar un tramo de la red. Esta capacidad es vital para realizar mantenimiento o reparar una falla minimizando el área de interrupción del servicio. Su diseño debe contemplar un mayor espacio para permitir maniobras seguras.

Para una visión más clara, la siguiente tabla resume las diferencias clave y ayuda a tomar una decisión informada.

Comparativa rápida de tipos de registros de media tensión

Esta tabla compara las características, ventajas y aplicaciones típicas de los registros más comunes, permitiendo identificar rápidamente cuál se adapta mejor a las necesidades de su proyecto.

Tipo de Registro Ventaja Principal Ideal Para Consideración Clave
Prefabricado Rapidez de instalación y control de calidad de fábrica. Proyectos urbanos, fraccionamientos y parques industriales con cronogramas definidos. Requiere logística para transporte y grúas de alto tonelaje para su montaje.
Construido en Sitio Máxima flexibilidad en dimensiones y forma. Terrenos irregulares, proyectos con requerimientos únicos o en zonas de difícil acceso. El tiempo de construcción es mayor y la calidad depende de las condiciones en obra.
De Paso Simplicidad y costo reducido. Tramos largos y rectos de cableado subterráneo para facilitar la instalación. No permite maniobras operativas complejas, solo continuidad del circuito.
De Derivación Expansión de la red desde un punto existente. Conectar nuevos clientes, transformadores o ramales a la red de distribución principal. Requiere un diseño preciso para las distancias de seguridad entre fases.
De Seccionamiento Aumenta la confiabilidad y facilita el mantenimiento. Puntos críticos de la red donde aislar fallas rápidamente es una prioridad. Debe tener mayor espacio interno para permitir maniobras seguras del personal.

Seleccionar el registro adecuado va más allá de seguir un plano. Implica entender cómo cada componente contribuye a la estabilidad, seguridad y eficiencia de toda la red eléctrica. Una elección correcta desde la fase de diseño garantiza una operación confiable por décadas y facilita la expansión futura del sistema.

¿Qué hay dentro de un registro de media tensión? Los componentes clave

Si pudiéramos observar a través del concreto, descubriríamos que un registro de media tensión es un ecosistema de componentes de alta ingeniería, diseñados para operar en condiciones adversas y garantizar un flujo de energía ininterrumpido. Es un centro neurálgico donde cada pieza desempeña una función específica y vital.

La selección e instalación de estos componentes no admite margen de error. Una falla puede comprometer la seguridad del personal, la vida útil de los cables y la estabilidad del suministro. Por ello, es imperativo utilizar equipos que no solo cumplan, sino que excedan las especificaciones de CFE y los estándares internacionales como IEEE.

Componentes instalados dentro de un registro de media tensión, mostrando codos y conectores.

Conectores y empalmes: el arte de unir cables a la perfección

La función más fundamental dentro de un registro es unir dos o más tramos de cable de potencia. Aquí es donde los empalmes y conectores garantizan una conexión eléctrica y mecánica impecable.

Un empalme de media tensión debe ser tan robusto como el propio cable, soportando el mismo estrés eléctrico, térmico y ambiental. Marcas líderes como G&W Electric o 3M ofrecen soluciones avanzadas, ya sean termocontráctiles o contráctiles en frío, que crean un sello hermético. Esto es crucial para impedir la entrada de humedad —el principal enemigo de una red subterránea— y mantener un aislamiento dieléctrico perfecto. La instalación de estos empalmes es un trabajo de alta precisión; una mala conexión se convierte en un punto de falla latente.

Codos y cuerpos en T: las intersecciones de la red

Cuando la red necesita expandirse para alimentar un nuevo transformador o un desarrollo inmobiliario, los codos y cuerpos en T son los componentes clave. Funcionan como intersecciones modulares que permiten derivaciones seguras.

  • Codos conectores: Conectan los cables de potencia a las boquillas (bushings) de equipos como transformadores y seccionadores. Su diseño aislado y sumergible es ideal para el ambiente confinado de un registro.
  • Cuerpos en T (o empalmes múltiples): Permiten crear derivaciones para alimentar varios circuitos desde un solo punto, haciendo la red más flexible y escalable.
  • Insertos y tapones aislados: Permiten dejar circuitos energizados pero desconectados de forma segura, listos para futuras ampliaciones sin necesidad de desenergizar la zona.

Estos accesorios premoldeados están fabricados con hules EPDM de alta calidad, garantizando un aislamiento superior y una vida útil de décadas.

La modularidad define a las redes subterráneas modernas. El uso de componentes como codos con punto de prueba permite a los técnicos realizar diagnósticos y mediciones sin desenergizar el circuito, optimizando radicalmente los tiempos de mantenimiento y localización de fallas.

Apartarrayos y señalizadores: los guardianes del sistema

Un registro no solo conecta, también protege. Dos componentes asumen este rol de guardianes.

Por un lado, los apartarrayos tipo codo protegen equipos costosos como los transformadores. Se instalan en los cuerpos en T para desviar a tierra cualquier sobretensión transitoria, como la causada por descargas atmosféricas o maniobras en la red.

Por otro lado, los indicadores de falla son los "detectives" de la red. Estos dispositivos inteligentes monitorean el flujo de corriente y, ante una falla como un cortocircuito, activan una señal visual (luz intermitente o bandera). Esto permite a las cuadrillas de CFE localizar el tramo afectado con precisión, reduciendo los tiempos de restablecimiento de horas a minutos.

En conjunto, estos elementos transforman un espacio de concreto en un nodo operativo, inteligente y seguro. La elección de marcas reconocidas por su fiabilidad y calidad, como las que representa iTepeyac, es la garantía de que cada componente cumplirá su función a la perfección, asegurando una red eléctrica robusta y confiable por décadas.


Entendiendo el reglamento de CFE y los requisitos de seguridad

En México, la normativa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es la condición indispensable para la aprobación y energización de cualquier proyecto de infraestructura eléctrica. Un registro de media tensión que no cumpla estrictamente con estas especificaciones será rechazado, resultando en costosos retrasos y modificaciones.

Estas normas no son un mero trámite burocrático; son el resultado de décadas de experiencia operativa y están diseñadas para proteger dos activos críticos: la seguridad del personal y la durabilidad de la infraestructura. Ignorarlas implica riesgos inaceptables para las personas y la continuidad del servicio eléctrico.

Dos documentos son fundamentales: la especificación CFE RMT-BT (registros para media y baja tensión) y la CFE-J6200-61 (brocales y tapas). A continuación, se desglosan los puntos clave.

El sistema de puesta a tierra: tu seguro de vida

El sistema de puesta a tierra es la principal barrera de seguridad. Su función es proporcionar una ruta de baja impedancia para que las corrientes de falla se disipen de forma segura en la tierra, protegiendo al personal y a los equipos.

La CFE exige lo siguiente para este sistema:

  • Conexión equipotencial: Todos los herrajes metálicos dentro del registro (ménsulas, soportes) deben estar interconectados y soldados al sistema de tierra para evitar diferencias de potencial peligrosas durante una falla.
  • Electrodos de tierra: Es obligatoria la instalación de electrodos, usualmente varillas tipo Copperweld, con dimensiones y profundidades específicas, conectados con un conductor de cobre desnudo de calibre robusto (típicamente 4/0 AWG).
  • Medición de resistencia: Se debe medir con un terrómetro para verificar que la resistencia del sistema de tierra no exceda el valor máximo permitido por CFE, que suele ser de 10 ohms o menos.

Distancias de seguridad y acceso: aquí no hay margen de error

En un espacio confinado como un registro, las distancias mínimas entre fases y entre fases y partes aterrizadas son un requisito de seguridad crítico. La normativa define con precisión estos espacios para prevenir la formación de arcos eléctricos, un fenómeno violento que puede causar explosiones y quemaduras fatales.

El cumplimiento de las distancias dieléctricas es lo que evita un arco eléctrico. Este evento es, en esencia, un rayo en un espacio cerrado, con consecuencias devastadoras para cualquier persona que se encuentre cerca.

El acceso al registro también está estrictamente regulado. Las tapas deben contar con seguros que impidan su apertura por personal no autorizado, protegiendo a la población de un contacto accidental con voltajes de hasta 34,500 volts.

Tapas y brocales: la armadura exterior

El brocal y la tapa son la interfaz del registro de media tensión con el exterior. La especificación CFE-J6200-61 es sumamente estricta, ya que estas piezas deben soportar el tráfico vehicular pesado de forma continua sin deformarse ni fallar.

Los puntos clave a verificar son:

  • Material especificado: Deben ser de hierro dúctil, un material con una resistencia superior al impacto y a la flexión en comparación con el hierro gris común.
  • Pruebas de carga: Se exigen pruebas de laboratorio que simulen cargas de tráfico pesado (normalmente clasificadas para 20 toneladas o más) para garantizar que no colapsarán.
  • Sello hermético y seguridad: La tapa debe sellar perfectamente sobre el brocal para impedir la entrada de agua y sedimentos. Además, el sistema de cierre debe ser de seguridad, típicamente con un perno "penta" que solo el personal de CFE puede operar.

Cumplir con estas regulaciones no solo asegura la aprobación del proyecto, sino que garantiza la construcción de una red eléctrica más segura, confiable y duradera, una inversión en la calidad de la infraestructura que servirá a la comunidad durante décadas.

Guía práctica para la instalación y puesta en marcha

Una instalación ejecutada correctamente es la base del rendimiento y la seguridad a largo plazo de un registro de media tensión. No se trata de una simple excavación, sino de un proceso de ingeniería de precisión donde cada paso, desde la preparación del sitio hasta la energización del circuito, es un punto de control de calidad.

Un descuido en la compactación del suelo, un mal sellado de ductos o una conexión deficiente pueden generar costos elevados a futuro, comprometiendo la integridad estructural del registro y la estabilidad de toda la red eléctrica.

Preparación del sitio y cimentación

El proceso comienza con una excavación precisa, siguiendo las dimensiones y profundidades especificadas en el proyecto. La estabilidad del registro depende directamente de la calidad de su cimentación.

Una vez alcanzada la profundidad requerida, se extiende una "cama" de material de relleno seleccionado (arena o tepetate) de un espesor mínimo de 15 a 20 cm. Esta capa se compacta con equipo mecánico hasta alcanzar un mínimo del 90% de su peso volumétrico seco máximo (prueba Proctor). Esta base firme y nivelada previene asentamientos diferenciales que podrían fisurar el concreto o desalinear los ductos.

Manejo y posicionamiento del registro

El manejo de un registro prefabricado, que puede pesar varias toneladas, requiere equipo de izaje especializado y personal certificado. El descenso a la zanja debe ser lento y controlado, guiando la estructura con precisión hasta que se asiente sobre la base compactada.

Una vez posicionado, se verifica su nivelación y alineación con los ejes del proyecto. A continuación, se conectan los ductos de entrada y salida, asegurando que las "ventanas" del registro embonen correctamente. El sello entre los ductos y las paredes, realizado típicamente con mortero de fraguado rápido, es crucial para impedir la infiltración de tierra y humedad.

El sistema de drenaje es un requisito de seguridad y operación no negociable según CFE. Un registro inundado representa un grave riesgo eléctrico y crea un ambiente corrosivo que deteriora los componentes metálicos.

Es común construir un pozo de absorción o cárcamo en el fondo del registro, relleno de material granular, para permitir que el agua infiltrada se disipe de forma segura hacia el subsuelo.

Esta infografía resume el proceso de cumplimiento CFE, destacando la puesta a tierra, las distancias de seguridad y las especificaciones de las tapas.

Infografía que muestra el proceso de cumplimiento CFE para registros de media tensión, con pasos para puesta a tierra, distancias de seguridad y especificaciones de tapas.

Estos tres puntos son los pilares que CFE revisará exhaustivamente antes de aprobar cualquier instalación. No hay margen para errores.

Montaje interno y pruebas de campo

Con el registro instalado y el relleno perimetral compactado, se procede al equipamiento interno. Se montan las ménsulas y soportes para los cables de potencia, respetando los radios de curvatura mínimos para no dañar su aislamiento.

Posteriormente, cuadrillas especializadas realizan el tendido de los cables de media tensión. Una vez en su posición, se preparan las puntas y se instalan los empalmes o conectores, un trabajo que exige un entorno limpio y una técnica precisa.

Antes de la energización, se realiza la prueba dieléctrica de potencial aplicado, conocida como prueba de Hi-Pot (High Potential). Se aplica un voltaje de corriente directa (VCD) superior al voltaje nominal de operación durante un tiempo específico para verificar la integridad del aislamiento del cable y sus accesorios. Este protocolo de pruebas, regido por estándares como IEEE 400.2, confirma que el sistema está libre de defectos de instalación. Solo tras una prueba exitosa, el circuito está listo para ser energizado de forma segura. Cada uno de estos pasos, ejecutados con rigor, garantiza que el registro de media tensión será un nodo robusto y confiable en la red.

Mantenimiento preventivo para máxima confiabilidad

Aunque un registro de media tensión está diseñado para ser una estructura robusta, no es invulnerable. Su durabilidad y fiabilidad dependen de un programa de mantenimiento proactivo. Ignorar esta tarea puede resultar en fallas inesperadas, interrupciones del servicio y, lo más importante, riesgos de seguridad para el personal de campo.

Un programa de mantenimiento bien estructurado no es un gasto, sino una inversión directa en la confiabilidad de toda la red eléctrica.

La base de cualquier programa eficaz es la inspección visual periódica. Una revisión metódica realizada por personal capacitado puede detectar problemas incipientes antes de que se conviertan en fallas mayores. Un ojo entrenado sabe identificar las pequeñas señales de advertencia que otros podrían pasar por alto.

Protocolo de inspección y diagnóstico

El mantenimiento preventivo combina la observación directa con herramientas de diagnóstico para evaluar la salud del registro. Estas tareas, realizadas semestral o anualmente, son clave para anticipar problemas.

  • Revisión estructural y de sellos: Se deben buscar activamente fisuras en el concreto, signos de asentamiento o daños en el brocal y la tapa. Es vital verificar que los sellos de los ductos estén intactos para prevenir la infiltración de tierra y agua, la principal causa de averías.

  • Inspección de herrajes y componentes: Se debe revisar el estado de las ménsulas, soportes y, fundamentalmente, el sistema de puesta a tierra. La corrosión es un enemigo silencioso que debilita la estructura y compromete la seguridad eléctrica.

  • Limpieza y drenaje: El interior del registro debe mantenerse libre de escombros y lodo. Es crucial verificar que el sistema de drenaje o cárcamo no esté obstruido para prevenir inundaciones.

La termografía infrarroja es una de las herramientas de diagnóstico más potentes disponibles. Permite "ver" el calor generado por conexiones deficientes, revelando puntos calientes que son precursores de una falla inminente.

Anticipando fallas con tecnología

Más allá de la inspección visual, la tecnología permite detectar problemas invisibles. Un análisis termográfico puede identificar un conector mal instalado o un perno flojo que está generando una resistencia anómala. Un punto caliente con una diferencia de 5 a 10 °C por encima de la temperatura de referencia ya es una señal de alerta que justifica una intervención correctiva.

Cuando se detecta un indicador de falla, el equipo de mantenimiento debe actuar rápidamente. Tras confirmar la ausencia de tensión y seguir los protocolos de seguridad, se diagnostica la causa raíz, que puede ir desde un cable dañado hasta un empalme defectuoso.

Trabajar con componentes de marcas reconocidas como G&W Electric o ABB, disponibles a través de proveedores especializados como iTepeyac, no solo garantiza una operación más confiable, sino que también facilita el diagnóstico y el reemplazo de piezas, minimizando los tiempos de interrupción. En última instancia, el mantenimiento es el puente que une una instalación de calidad con décadas de operación segura y sin contratiempos.

Resolviendo dudas: Preguntas frecuentes sobre registros de media tensión

En el campo de la ingeniería eléctrica, siempre surgen dudas técnicas. A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes de ingenieros y gestores de proyectos para proporcionar claridad y ayudar a evitar problemas comunes.

¿Qué diferencia a un registro de una subestación compacta?

La diferencia fundamental radica en su función: la transformación de energía. El registro de media tensión es un elemento pasivo de la red, una cámara de interconexión subterránea cuya única misión es alojar y proteger empalmes y derivaciones de cables.

En contraste, la subestación compacta es un equipo activo. En su interior alberga un transformador que realiza la función de reducir el nivel de voltaje de media tensión (p. ej., 13,200 V) a baja tensión utilizable (p. ej., 220/127 V). Es, en esencia, un centro de transformación de energía.

¿A qué profundidad debo instalar un registro?

La profundidad de instalación está dictada por una regla clara de CFE: la tapa del registro debe quedar perfectamente a nivel con la superficie final, ya sea banqueta o arroyo vehicular.

Para lograr esto, la excavación debe ser más profunda que la altura del registro, sumando entre 15 y 20 cm adicionales para la cama de material compactado. Esta base es crucial para un asentamiento firme y uniforme de la estructura.

Un error común es omitir la cama de cimentación al calcular la profundidad de la excavación. Un registro mal asentado puede sufrir asentamientos diferenciales, causando fisuras estructurales y desalineación de ductos, comprometiendo la integridad de la red.

¿Realmente es necesario instalarle un sistema de drenaje?

Sí, es un requisito de seguridad crítico y no opcional según las normas de CFE. El agua acumulada dentro de un registro deteriora el aislamiento de los cables, acelera la corrosión de los componentes metálicos y, lo más grave, crea un riesgo elevado de arco eléctrico durante las maniobras del personal. Por ello, siempre se debe incluir un pozo de absorción o un cárcamo para la evacuación segura del agua.

¿Puedo usar cualquier marca de equipo dentro de un registro de CFE?

No. Cada componente que opera en media tensión —cables, conectores, codos, apartarrayos— debe contar con la aprobación del laboratorio de pruebas de CFE, conocido como LAPEM. Esta aprobación no es una formalidad; certifica que el equipo ha superado rigurosas pruebas de laboratorio que garantizan su calidad, seguridad y compatibilidad con la red eléctrica nacional. El uso de equipos no aprobados resultará en el rechazo del proyecto.


En iTepeyac, entendemos que la fiabilidad de una red subterránea se construye con componentes de la más alta calidad. Por ello, trabajamos con marcas líderes a nivel mundial como G&W Electric, Hitachi Energy y ABB, cuyos productos cuentan con la aprobación de CFE. De esta forma, garantizamos que su proyecto de infraestructura no solo cumplirá con la normativa, sino que excederá los estándares más exigentes de seguridad, durabilidad y rendimiento.

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